Programa de TDA – H
Para el equipo Sakura es muy importante generar un ambiente agradable para afrontar este trastorno y brindar apoyo al diagnosticado y su entorno inmediato.
El programa inicia con una entrevista informativa que facilita la etapa exploratoria y se da inicio al Diagnóstico Diferencial. Según los resultados se deriva, acorde a la edad del paciente, a neuropediatría o neurología, en caso de requerir forzosamente acompañar el proceso con medicación.
A partir del diagnóstico se elabora el plan de acción para el tratamiento del trastorno por déficit de atención e hiperactividad, acorde a las necesidades inmediatas y adyacentes que se hayan identificado. Este plan incluye: terapia conductual, terapia ocupacional, terapia de focalización y concentración amplificada, identificación de métodos de aprendizaje y sistema de ejecución de tiempos, entrenamiento de habilidades e intervenciones en el manejo emocional.
Este sistema de terapias combinadas ayuda a aprender a controlar impulsos, prestar atención, escuchar más, aprender a mantener la calma, seguir instrucciones e intentar varias veces hasta lograrlo. Se desarrolla lecciones sobre el control de emociones, la organización del trabajo escolar, el estudio y la comprensión de los demás.
En simultáneo, el terapeuta asignado proporciona a los padres habilidades y estrategias para ayudar en el proceso, desarrolla actividades y hojas de trabajo para fomentar el entretenimiento, acude al colegio a fin de generar un ambiente de comprensión y alinear acciones en sus 3 sistemas vitales (familia, colegio y espacio terapéutico).
El plan de acción también incluye estrategias que favorecen el encontrar puntos de focalización para facilitar la atención prolongada, la identificación de métodos de aprendizaje acorde a las características personales frente al trastorno, entrenamiento de habilidades y entrenamiento específico para ayudar a mejorar el comportamiento, la autoestima y el autocontrol.
Al manejar un enfoque integral durante la terapia se enseñan hábitos de estudio, emocionales o de atención, habilidades sociales, técnicas para hacer frente a la ansiedad, estrategias para resolver problemas, habilidades para gestionar las emociones, estrategias para organizar el trabajo escolar o laboral, estrategias para comprender a los demás.
En cada sesión, sean niños o adultos, la terapia se aplica bajo la premisa de aprender haciendo, compartiendo actividades idóneas, escenarios para practicar las habilidades que se aprenden y poner en práctica en sus escenarios habituales, así como también acompañar desde la prevención, evitando se eleven los niveles de ansiedad y se activen indicadores de depresión.
Así mismo, el programa incluye el asesoramiento a los papás o familia cercana a fin de que se involucren, sepan cómo afecta el TDA – H y cómo aportar desde la acción para que no afecte la dinámica cotidiana. Para aquello evaluamos la presencia de estímulos irrelevantes, estado de rutinas, claridad de instrucciones, desglose de tareas, etc.
Para trabajar con niños con TDA – H, utilizamos estrategias como establecer rutinas, limitar distracciones, ayudas visuales para procesar y retener información, estrategias para el comportamiento, sistema de recompensas al comportamiento positivo, limitaciones de opciones, definición de normas y límites claros y predecibles, crear un ambiente familiar estable y consistente.
Todo aquello con estrategias lúdicas, material especializado y provechoso para el proceso y cubrir la meta central: mejorar la calidad de vida y el desempeño funcional en la vida cotidiana.
Es importante tener en cuenta que no existe cura para el TDA – H, pero, sea un niño o un adulto, los tratamientos pueden ayudar a reducir los síntomas y mejorar el funcionamiento, sobre todo cuando el terapeuta establece una relación positiva que le permite al paciente sentirse animado y apoyado a medida que disminuye la brecha del trastorno y se ejecuta acciones preventivas para evitar se desarrollen efectos colaterales como trastorno de oposición desafiante o trastorno de conducta, trastorno de estado de ánimo / depresión o trastorno de ansiedad.