
Presentación:
“La vida no es una taza de leche” solían decir nuestros abuelos, nada más acertado y apegado a la realidad. Donde haya interacción siempre habrá la posibilidad de dificultades, oposición, desacuerdos, conflictos y hasta lucha de egos. Lo bueno de todo esto, es que también, mientras haya voluntad, siempre habrá caminos y opciones para la conciliación.
Conciliar no significa tomar una decisión donde uno gana y otro pierde, o peor aún perdonar o “dejar pasar”, en realidad, la conciliación es un arte. Implica soltar posturas rígidas, brindar y recibir escucha activa, brindar y obtener un diálogo asertivo, estar dispuesto al razonamiento y a la reflexión, abandonar prácticas de afrontamiento de un problema o conflicto y lo más desafiante tener voluntad y deseo genuino de resolver.
Mas muchas veces la ira, impotencia, el deseo de tener la razón, la obviedad con la que percibimos el mundo e incluso las influencias externas nos impiden generar el contexto propicio para conciliar y necesitamos apoyo.
Para aquello existe la vía de conciliación como mecanismo alternativo de solución, donde ambas partes recurren a un tercero neutral que facilite y regule el diálogo, que brinde una visión desde afuera del conflicto, que mantenga una posición propositiva para que ambas partes encuentren una solución a su controversia e incluso que tenga el conocimiento preciso para valorar los puntos de divergencia y la experticia para orientar al respecto. Convirtiéndose así en un proceso de mediación profesional cuyo único interés es lograr se recobre el bienestar.
Pensando en todo aquello, Sakura te ofrece su división de conciliación, brindándote un espacio agradable e idóneo para llegar a acuerdos y puntos convergentes, bajo un concepto de mesa redonda que nos recuerde que el aporte y punto de cada quien es valioso y se debe escuchar para así iniciar una conciliación sana.