Conviviendo con TDA – H
“Tus planes no son sus planes” es una premisa con la que se amanece día a día cuando convivimos con el trastorno, sin tener seguridad plena del estado de ánimo, del nivel de respuesta, de la predisposición de escucha, de la comprensión del sentido de premura e incluso de la aceptación de reglas y límites.
La convivencia en el ámbito familiar, educativo y social se constituye en un desafío constante, más aún si se presenta hiperactividad. La inquietud, la dificultad para establecer puntos de focalización prolongados, los constantes olvidos, la dificultad para seguir consignas e incluso los desbordes emocionales.
Habitualmente, cuando se evalúa el comportamiento en conjunto el entorno tiende a sacar conclusiones a priori: maleducado, irrespetuoso, desinteresado, flojo, rebelde, descuidado, incontrolable, olvidadizo, inquieto, caprichosos, etc. son algunos de los adjetivos que se suelen utilizar. Todos ellos alejados de lo que implica un acertado diagnóstico y la comprensión del trastorno desde una mirada compasiva y comprensiva.
Estas valoraciones desde el juicio normalmente tienden a dificultar la aceptación del diagnóstico y el involucramiento en las terapias. Un daño que estamos tratando de combatir, pues cuanto más antes tomemos conciencia de su presencia y se inicien las intervenciones mejores augurios a posterior se podrán tener.
Acá te dejamos algunos indicadores que podrán ayudarte a identificar si tu o alguien cercano sufre este trastorno:
- Hablar demasiado.
- Saltar de ideas y temas durante un diálogo.
- Dificultad para prestar atención en diálogos largos.
- Baja atención a detalles.
- Dificultad para entablar conversaciones.
- Repetición persistente de palabras.
- Soñar despierto con frecuencia.
- Olvidar cosas o perderlas con frecuencia.
- Movimiento e inquietud constante.
- Actuar sin pensar y dificultad para el autocontrol.
- Dificultad para terminar una tarea.
- Agresividad e impulsividad.
- Dificultad para resistir tentaciones.
- Impaciencia ante la espera.
- Desconexión del presente y las emociones.
- Altamente expresivo.
- Aburrimiento.
- Altibajos emocionales.
- Ansiedad.
En caso de que identifiques 5 o más síntomas presentes te recomendamos contactarnos para programar una cita de diagnóstico diferencial.